Comprensión lectora: Un regalo para la abuela
Lee el cuento y contesta las preguntas.
Dos semanas antes de Navidad, Lili abrió su hucha. Dentro solo había tres monedas. —No es suficiente para un regalo para la abuela —suspiró.
Su hermano Samuel levantó la vista del libro. —La abuela siempre dice que lo que más le gusta son tus dibujos —le dijo.
A Lili se le ocurrió una idea. Cada tarde, después del colegio, se sentaba en la mesa de la cocina con sus lápices. Para enero dibujó a la abuela bajando una colina en trineo. Para abril, el cerezo del jardín de la abuela. Para agosto, a las dos comiendo helado junto al mar. Samuel la ayudó a escribir los días de cada mes debajo de los dibujos, y mamá la ayudó a atar las hojas con un lazo rojo.
El día de Navidad, la abuela desenvolvió el calendario despacio. Miró cada página y se rio con el dibujo de ella en el trineo. Luego se secó los ojos.
—Es el mejor regalo que me han hecho nunca —dijo—. Ahora podré verte todos los días del año.



